Antes de nada me gustaría decir que odio los días lluviosos, pero ahora mismo es una de esas cosas que un día no te gustaron pero ahora echas de menos.
Echo de menos salir a la calle y tener frío. Tener que ponerme la bufanda, los calcetines gorditos y peludos que me llegan por las rodillas para dormir, levantarme un sábado por la mañana entre mis cálidas sábanas suaves de invierno, mirar por la ventana y ver el cielo nublado con los árboles moviéndose de un lado a otro por efecto del viento.
Otoño, ¿por qué tardas tanto en llegar?
Ojalá las nubes llegue pronto.
Esta sería una buena introducción para el blog... ya sabes, cuando las nubes quieran, no se les puede meter prisa xD
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