Nada me duele más que prometer algo que sé a ciencia cierta que no voy a poder cumplir. Entonces, ¿para qué lo prometo? No lo sé. Quizá sea porque me gusta ver el brillo en los ojos de la otra persona, ese brillo de esperanza y felicidad. Entonces, podría decirse que soy un poco sádica, ¿no? Prometo cosas para ver feliz a la gente pero, irremediablemente, se entristecerán al darse cuenta de que no he podido cumplirlas.
Hace algún tiempo leí en algún lado algo que me hizo replantearme ciertas cosas, y me hizo comprender algunas otras: "Nunca tomes decisiones cuando estás enfadado ni hagas promesas cuando estés feliz".
Desde entonces, he decidido seguir a rajatabla ese... llamémoslo consejo.
Si se diera la gran casualidad de que a alguien he fallado leyera esto y se diera por aludido, me gustaría pedirle perdón.
¿De verdad eres sádica? xD en mi opinión serías sádica si la meta fuera alegrarte a ti. Eso es egoísmo, y aunque tengas una pizca de ego como todo el mundo, permíteme dudarlo xD. Viendo cómo está todo una chispa de felicidad es más de lo que muchos pueden pedir. Mientras la intención sea buena y prometer no se convierta en una moneda de cambio para salir del paso, no creo que haya para tanto. Las promesas tienen su fundamento en servir de pilar para sostener la necesidad de alguien, y todos vivimos de alguna forma en base a promesas que nadie hace: la de una vida mejor, la de la solución de problemas más o menos graves, la del amor verdadero, la de la familia unida o incluso la de la resurrección (de tal o cual forma xD), etc. De la misma forma que la ignorancia es la felicidad, la esperanza es el motor de la vida. Para las cosas importatnes, mientras una promesa no sea vacía, superará con creces la tristeza que pueda conllevar, o la hará llevadera al menos por el hecho de quién la haga.
Vaya, tus palabras me consuelan. Pensé que nadie llegaría a comprender bien eso. De todos modos, creo que dejaré de prometer cosas a lo loco, lo que mas odio en la vida es decepcionar a alguien. Estas hecho todo un filósofo, eh.
Me alegro entonces, aunque somos personas y las personas no son perfectas, así que no dejaremos de decepcionar a otras (casi siempre en el momento que uno menos lo espera), porque no sólo depende de uno mismo, y no podemos controlar lo que piensan los demás ni su forma de ser. Al final siempre hay algo que se nos escapa y puede salir mal. Lo que tienes que pensar es en la mejor actitud con la que sobrellevar el mundo. No será perfecta, pero a tu juicio será la mejor que puedes tener y no tendrás por qué reprocharte nada a ti misma, tan sólo aceptar los pequeños trances que no puedas evitar. Si tomas el consejo de la entrada como válido, supongo que está bien, pero en cualquier caso tener una visión clara te ayudará a asimilar mejor esas cosas que te hacen sentir mal, como lo de decepcionar, y estarás tranquila contigo misma.
P.D.- puede ser xD supongo que todos tienen la oportunidad: bendición o maldición según se mire.
Hoy en día nadie cree en las promesas; no te sientas mal por no cumplirlas, pecosa. Sólo una persona candorosa sería capaz de sentirse mal porque lo prometido no fue llevado a cabo.
¿De verdad eres sádica? xD en mi opinión serías sádica si la meta fuera alegrarte a ti. Eso es egoísmo, y aunque tengas una pizca de ego como todo el mundo, permíteme dudarlo xD. Viendo cómo está todo una chispa de felicidad es más de lo que muchos pueden pedir. Mientras la intención sea buena y prometer no se convierta en una moneda de cambio para salir del paso, no creo que haya para tanto. Las promesas tienen su fundamento en servir de pilar para sostener la necesidad de alguien, y todos vivimos de alguna forma en base a promesas que nadie hace: la de una vida mejor, la de la solución de problemas más o menos graves, la del amor verdadero, la de la familia unida o incluso la de la resurrección (de tal o cual forma xD), etc. De la misma forma que la ignorancia es la felicidad, la esperanza es el motor de la vida. Para las cosas importatnes, mientras una promesa no sea vacía, superará con creces la tristeza que pueda conllevar, o la hará llevadera al menos por el hecho de quién la haga.
ResponderEliminarVaya, tus palabras me consuelan. Pensé que nadie llegaría a comprender bien eso.
ResponderEliminarDe todos modos, creo que dejaré de prometer cosas a lo loco, lo que mas odio en la vida es decepcionar a alguien.
Estas hecho todo un filósofo, eh.
Me alegro entonces, aunque somos personas y las personas no son perfectas, así que no dejaremos de decepcionar a otras (casi siempre en el momento que uno menos lo espera), porque no sólo depende de uno mismo, y no podemos controlar lo que piensan los demás ni su forma de ser. Al final siempre hay algo que se nos escapa y puede salir mal. Lo que tienes que pensar es en la mejor actitud con la que sobrellevar el mundo. No será perfecta, pero a tu juicio será la mejor que puedes tener y no tendrás por qué reprocharte nada a ti misma, tan sólo aceptar los pequeños trances que no puedas evitar. Si tomas el consejo de la entrada como válido, supongo que está bien, pero en cualquier caso tener una visión clara te ayudará a asimilar mejor esas cosas que te hacen sentir mal, como lo de decepcionar, y estarás tranquila contigo misma.
ResponderEliminarP.D.- puede ser xD supongo que todos tienen la oportunidad: bendición o maldición según se mire.
Hoy en día nadie cree en las promesas; no te sientas mal por no cumplirlas, pecosa.
ResponderEliminarSólo una persona candorosa sería capaz de sentirse mal porque lo prometido no fue llevado a cabo.
Bonita canción, por cierto :).